Los estudiantes de la Universidad de Arizona se beneficiarán de una importante modernización de sus instalaciones centrales de nanofabricación. Un proyecto de 35,5 millones de dólares aportará mejoras que respaldarán la fabricación y la investigación en semiconductores y chips informáticos.
Los líderes de la universidad realizaron un evento de inauguración para inaugurar una nueva sala limpia de 6.500 pies cuadrados, un espacio esencial para proteger los microchips de los contaminantes.
“Este espacio está diseñado para investigación de vanguardia”, afirmó David Hahn, decano de la Facultad de Ingeniería.
Las salas blancas desempeñan un papel fundamental para garantizar que los microchips permanezcan libres de contaminación, lo que es crucial para una investigación segura vinculada a la seguridad nacional.
“Capacitación de última generación para proporcionar fuerza laboral a la industria de semiconductores de Arizona”, dijo Hahn.
La nueva instalación marca un importante paso adelante en el avance de las capacidades de investigación y el apoyo a la industria de semiconductores en Arizona.





