Un violento terremoto de magnitud 7.4 sacudió el occidente de Colombia a las 7:34 a. m. (hora local), provocando el colapso de múltiples edificaciones, escenas de pánico masivo y un saldo provisional de al menos 50 víctimas mortales. El Servicio Geológico Colombiano (SGC) y el Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS) confirmaron que el epicentro se localizó en el municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, a una profundidad aproximada de 107 kilómetros, consolidándose como el sismo más destructivo que golpea al país en la última década.
Balance de víctimas y colapso de infraestructuras
Los organismos de socorro trabajan a contrarreloj en la remoción de escombros para localizar a posibles personas atrapadas. Las autoridades locales han emitido un reporte preliminar de fallecidos distribuidos en las zonas más afectadas: 28 víctimas en el Valle del Cauca, 18 en la ciudad de Pereira, dos en Manizales, una en Quibdó y una en Medellín. El fuerte movimiento telúrico también se percibió con fuerza en naciones vecinas como Panamá, Ecuador y Venezuela.
Las afectaciones estructurales son severas en el eje occidental. En Cali, el alcalde Alejandro Eder reportó el derrumbe total de al menos 20 infraestructuras, entre ellas el establecimiento Molino Rojo. Por su parte, el departamento del Chocó registra graves daños materiales en fachadas y viviendas, sumado al colapso parcial de la cúpula de la Catedral Basílica Metropolitana.
Ante los daños sufridos en las terminales, la Aeronáutica Civil suspendió de forma temporal las operaciones aéreas en los aeropuertos de Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura. En contraste, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) descartó oficialmente cualquier amenaza de tsunami para las poblaciones de la costa del Pacífico.
Activación de la emergencia y ayuda internacional
El recién posesionado presidente de Colombia, Abelardo De La Espriella, asumió el mando directo de la emergencia tras instalar un Puesto de Mando Unificado (PMU). El mandatario nacional anunció que se desplazará personalmente a la ciudad de Pereira para supervisar las labores de mitigación y rescate en los puntos críticos de desastre.
La respuesta de la comunidad internacional no se ha hecho esperar. El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, puso a disposición inmediata de Colombia a los equipos especializados de búsqueda y rescate urbano (USAR). Asimismo, el gobierno de los Estados Unidos e instituciones de ayuda humanitaria global como Direct Relief evalúan el envío urgente de insumos médicos y quirúrgicos para fortalecer la atención hospitalaria en las zonas de la catástrofe.





