Tucson podría ver sus aguas subterráneas libres de PFAS antes de lo que se pensaba originalmente, gracias a una posible asociación entre la ciudad y la organización sin fines de lucro Warbird National.
Tras descubrirse que las aguas subterráneas bajo la base aérea Davis-Monthan estaban contaminadas con PFAS, una demanda judicial determinó que era responsabilidad de la Fuerza Aérea de EE. UU. financiar la limpieza del agua. Los funcionarios municipales afirman que ese proceso tardaría más de una década, ya que Tucson ocupa un lugar muy bajo en la lista de prioridades del gobierno.
“En este momento, no existe ningún plan a corto plazo para que la Fuerza Aérea aborde el problema de las sustancias PFAS en Davis-Monthan”, dijo Tim Thomure, administrador de la ciudad de Tucson.
“El agua subterránea que está bajo nuestros pies está en constante movimiento. Se mueve muy lentamente, pero siempre está en movimiento. Y si no se empieza a contener la presencia de PFAS, esta seguirá extendiéndose cada vez más”, dijo Thomure.
La contaminación ha obligado a la ciudad a clausurar decenas de pozos. Thomure explicó que, por eso, la ciudad está considerando una alianza que podría acelerar el proceso de limpieza para que se lleve a cabo en los próximos dos o tres años.
Según la ciudad de Tucson, el grupo de jubilados de la Fuerza Aérea, Warbird National, logró que la Fuerza Aérea accediera a pagar alrededor de 20 millones de dólares para la limpieza de aguas subterráneas contaminadas con PFAS. A cambio, Tucson tendría que permitir que Warbird construyera un campo de golf en un área al sureste de la base. La propuesta se presentará ante el alcalde y el consejo la próxima semana.
“La primera tarea es evitar que las sustancias PFAS se extiendan aún más al acuífero, y la segunda es extraer esa agua, tratarla y luego darle un uso beneficioso”, dijo Thomure.
Yolanda Herrera, de la Junta Asesora Comunitaria Unificada, afirmó que esta alianza es un paso en la dirección correcta. Herrera fue testigo directo del impacto que el agua contaminada tuvo en la salud de su comunidad.
“Hemos perdido generaciones enteras”, dijo Herrera.
El padre de Herrera fue uno de los responsables del descubrimiento de TCE, otro contaminante, en los pozos de agua de Tucson en la década de 1980. Ahora, ella aboga por la limpieza de las aguas subterráneas.
“Mi objetivo es asegurarme de que esto no afecte a mis nietos ni a sus hijos”, dijo Herrera.
Thomure dijo que existen algunas dudas respecto a la propuesta.
“El simple hecho de firmar un memorando de entendimiento significa que tenemos la intención de hacer algo, pero Warbird tendría que aportar mucho para que todo funcione”, dijo Thomure.
Aunque la colaboración siga adelante, Thomure afirmó que algunos ya se oponen a la construcción de otro campo de golf en la ciudad, sobre todo por su consumo de agua. Thomure aclaró que el agua para el campo de golf no provendría del suministro de Tucson Water.
“Aunque probablemente recibamos críticas de algunos, tienen que entender el panorama general. Se trata de limpiar esto”, dijo Herrera.
Thomure ha recomendado que la ciudad prosiga con un memorando de entendimiento. El alcalde y el consejo decidirán si esto se concreta en su reunión de la próxima semana. Thomure afirmó que, de llevarse a cabo la colaboración, no supondría ningún costo para la ciudad de Tucson ni para sus residentes.





