El Ministerio de Defensa de Rusia ha anunciado formalmente este sábado la toma de cinco localidades ucranianas en distintos sectores de la línea del frente, consolidando la presión militar ejercida por las fuerzas de Moscú en las regiones de Járkov, Donetsk y Zaporiyia. Según el último parte de guerra emitido por el alto mando ruso, las operaciones ofensivas mantienen un “ritmo elevado” que les ha permitido quebrar las líneas defensivas de Kiev en puntos clave.
De acuerdo con el balance operativo de las Fuerzas Armadas rusas, los nuevos asentamientos bajo su control han sido desglosados de la siguiente manera:
- En la región de Járkov (Noreste): Ocupación de las comunidades de Loshakovo y Komissarovo.
- En la región de Donetsk (Este): Captura de los asentamientos de Marievka y Gulevo.
- En la región de Zaporiyia (Sur): Toma del poblado de Zelena Dibrova.
El gobierno del presidente Vladímir Putin acompaña estos avances territoriales con un balance acumulado, en el que asegura haber tomado el control de más de 5,300 kilómetros cuadrados de territorio ucraniano y más de 220 poblaciones en lo que va del año. Solo en el transcurso del mes de septiembre, el parte de guerra del Kremlin cifra sus avances en más de 670 kilómetros cuadrados y 27 localidades bajo su dominio.
Por su parte, el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Ucrania y analistas internacionales de defensa mantienen cautela frente a las afirmaciones de Moscú, señalando que la propaganda de guerra rusa suele magnificar pequeños progresos tácticos de escaso valor estratégico. En paralelo a los combates de infantería, las autoridades locales ucranianas reportaron intensas incursiones aéreas rusas, denunciando una oleada de ataques combinados con misiles y drones que han vuelto a golpear infraestructuras energéticas y civiles en las provincias de Odesa y Jersón.





