El Departamento de Justicia (DOJ) de Estados Unidos ha manifestado este viernes su intención de restablecer el pelotón de fusilamiento como método para ejecutar a los reos en el corredor de la muerte, como parte de un grupo de medidas para “fortalecer” la pena capital a nivel federal y así “proteger la seguridad pública”.
Las nuevas directivas buscan despejar “el camino para llevar a cabo las ejecuciones una vez que los reclusos condenados a muerte hayan agotado sus recursos de apelación”, ha informado el DOJ, en cumplimiento de una orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump.
Entre ellas se incluye “la readopción del protocolo de inyección letal utilizado durante la primera Administración Trump, la ampliación de dicho protocolo para incluir métodos de ejecución adicionales, tales como el pelotón de fusilamiento, y la agilización de los procesos internos para acelerar los casos relacionados con la pena de muerte”.
Su objetivo, “hacer justicia a las víctimas”
“Estos pasos son fundamentales para disuadir los crímenes más atroces, hacer justicia a las víctimas y brindar un cierre largamente esperado a sus seres queridos sobrevivientes”, agrega Justicia en el comunicado.
En marzo de 2025, en Carolina del Sur, se aplicó la pena de muerte por fusilamiento por primera vez en 15 años en el país. Un método que hasta ahora solo contemplaban cinco estados, aunque desde 1977 únicamente se había aplicado en Utah. Ahora, en el segundo mandato de Donald Trump, el Departamento de Justicia pretende reimplantar su uso.
Según el fiscal general interino de EE.UU., Todd Blanche, el Gobierno del expresidente Joe Biden “incumplió su deber de proteger al pueblo estadounidense al negarse a perseguir y ejecutar la pena máxima contra los criminales más peligrosos, incluidos terroristas, asesinos de niños y de agentes del orden”. Blanche advierte que, ahora, el DOJ “vuelve a hacer cumplir la ley y a solidarizarse con las víctimas”.
Justicia también ha anunciado que ha instruido a la Oficina de Prisiones a “examinar la posibilidad de reubicar o ampliar el corredor de la muerte federal, o de construir una instalación de ejecución adicional, a fin de permitir la aplicación de métodos de ejecución alternativos”.
47 ejecuciones en 2025
En Estados Unidos, la pena capital es legal en 27 estados, aunque en cuatro de ellos existen moratorias que bloquean las ejecuciones. En otros 23 estados y el Distrito Columbia ha sido abolida, según la ONG Death Penalty Information Center. De acuerdo con las cifras de la organización, en 2025 se llevaron a cabo 47 ejecuciones en todo el país, con la cifra récord de 19 solo en Florida.
Este año están programadas al menos 32 ejecuciones en ocho estados, de las que hasta el momento ya se han completado ocho





