Canadá y la UE han lanzado este viernes, en su cumbre en Montreal, una “Alianza para el Futuro” que estrechará su cooperación sin llegar a la integración, y que ambos socios pretenden que esté plenamente definida para el Consejo Europeo de junio de 2027.
Tanto el primer ministro canadiense, Mark Carney, como la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von der Leyen, han utilizado el término “miembro asociado” en la comparecencia posterior a la cumbre, aunque este no aparece en la resolución final de la cumbre. Von der Leyen ha reconocido que esta categoría no está prevista en los tratados europeos.
Alemania es uno de los países de la Unión que han manifestado sus dudas sobre este concepto, y según varias agencias internacionales, el canciller Friedrich Merz ha sido uno de los mandatarios europeos que ha presionado para que el término no apareciera en la declaración conjunta.
“Nos gustaría integrar a Canadá pero sabemos que es imposible – ha dicho Von der Leyen -. Estamos explorando la asociación más cercana a la integración“. “Tenemos que desarrollar el marco, pero hay un amplio apoyo, como se vio en el Europarlamento, a traer a Canadá más y más cerca de la UE”.
Esta asociación, ha dicho la presidenta de la CE, “no va contra nadie, sino a favor de nuestra fortaleza compartida”.
Para Carney, la cumbre supone el inicio de un trabajo hacia “una asociación más profunda sin llegar a la adhesión, debido a nuestra geografía“, que ha definido como “nueva forma” de ser miembro de la UE, y que reportará “oportunidades, asequibilidad y soberanía”. Y ha vaticinado un futuro en el que los trabajadores y estudiantes podrán viajar a ambos lados del Atlántico, y también será más fácil hacer negocios y comerciar con bienes y servicios.
Carney: “Es un día histórico”
El primer ministro ha hablado de “día histórico” y ha asegurado que la base común son los “valores” y, “sobre todo”, la defensa de la “soberanía” para “vivir la vida según nuestros deseos” en un mundo sacudido por “nuevas tendencias”.
Entre estas, ha citado el debilitamiento de la democracia, de las instituciones multilaterales y el orden legal internacional, sin citar en ningún momento al presidente de EE.UU., Donald Trump. “En esta tormenta terrible, uno solo puede caer, pero no en grupo“, ha subrayado.
Por su parte, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, ha calificado una asociación “que no puede ser más cercana”, que traerá “menos barreras al comercio, más inversión y mas cooperación en materias primas, investigación, innovación” y que serán “aliados estratégicos”. “La relación más fuerte, profunda y única de su tipo”, ha resumido.
Costa ha destacado que Carney será el primer líder no europeo en participar en futuras reuniones de instituciones europeas, de forma destacada el Consejo Europeo de junio de 2027.
Comercio, recursos naturales y Ucrania
En Montreal, la UE y Canadá han firmado varios acuerdos bilaterales de cooperación, entre otros temas sobre soberania tecnológica, computación, comercio digital y seguridad espacial.
Ambas partes han concluido las negociaciones sobre los aspectos sustanciales de un acuerdo de comercio digital que complementará el Acuerdo Económico y Comercial Global (CETA), además de alcanzar un nuevo acuerdo de cooperación entre sus autoridades de defensa de la competencia, informa Efe.
Ottawa y el Banco Europeo de Inversiones también finalizaron las negociaciones para llegar a un acuerdo destinado a facilitar inversiones europeas en recursos estratégicos canadienses, especialmente minerales críticos, mientras que Canadá participará en la iniciativa europea de supercomputación EuroHPC.
La alianza abre además la puerta a una mayor participación de Canadá en programas europeos. Las dos partes iniciarán negociaciones para permitir el acceso de Canadá a determinados servicios del sistema de navegación por satélite Galileo y explorarán su cooperación con la constelación europea IRIS2. También estudiarán la posibilidad de establecer nuevas conexiones mediante cables submarinos entre Canadá, Europa y Asia.
En materia de energía, Canadá y la UE realizarán un estudio conjunto sobre la viabilidad a largo plazo de las exportaciones canadienses de gas natural licuado a Europa y trabajarán para reforzar las cadenas de suministro de minerales críticos, incluida la posibilidad de establecer reservas estratégicas.
La declaración también contempla facilitar la movilidad de estudiantes y trabajadores mediante una mayor participación canadiense en el programa Erasmus+ y la negociación de un futuro acuerdo específico para jóvenes.
Canadá y la UE han reafirmado su apoyo a Ucrania. Concretamente, Canadá se sumará al préstamos europeo a Kiev con 500 millones de euros.
Ambas partes han prometido incrementar la presión sobre Rusia y han lamentado las sanciones impuestas por Estados Unidos contra la Corte Penal Internacional.





