El plan solar en el área de Tucson atrae duras críticas desde sectores de la izquierda y el ecologismo

Un megaproyecto de energía solar propuesto a las afueras de Tucson (Arizona) ha comenzado a recibir fuertes cuestionamientos por parte de sectores progresistas y organizaciones ecologistas. El plan, abanderado por la multinacional energética Repsol, contempla la instalación de un parque fotovoltaico y de almacenamiento de baterías a gran escala en el desierto de Sonora, abarcando una superficie de más de 2,200 hectáreas (5,500 acres) en la zona rural de Three Points y Robles Junction.
A pesar de tratarse de una iniciativa orientada a la generación de energía limpia, la presidenta de la Junta de Supervisores del Condado de Pima, la demócrata Jen Allen, se ha convertido en la primera cargo electo en rechazar públicamente la propuesta tras reunirse con los líderes de la compañía. Su postura está respaldada formalmente por agrupaciones vecinales de base y por el Centro para la Diversidad Biológica (Center for Biological Diversity).
Los principales argumentos de la oposición progresista contra el despliegue del macrocomplejo solar se desarrollan bajo las siguientes claves:
  • Carga desproporcionada sobre el sector rural: Allen defiende que las grandes corporaciones eléctricas deben realizar sus inversiones de generación limpia dentro de las áreas suburbanas y urbanas, donde la demanda energética e industrial es mayor, en lugar de exigir a las comunidades rurales que asuman el impacto y la carga de estos desarrollos masivos.
  • Negativa a modificar el proyecto: La oposición política y civil creció después de que la multinacional rechazara de forma sistemática alterar el tamaño de la planta o reducir su capacidad energética, estimada en 500 megavatios, ignorando las quejas vecinales planteadas previamente en los talleres comunitarios.
  • Amenazas al ecosistema y recursos locales: Las agrupaciones ambientalistas denuncian que la construcción alterará drásticamente el frágil paisaje del desierto de Sonora, destruyendo especies protegidas de flora como el cactus de barril y amenazando los ya escasos recursos hídricos subterráneos de la región debido a las fases de preparación del terreno.
  • Riesgos de inundaciones: Los ganaderos y agricultores de la zona alertan que la nivelación del suelo para colocar miles de filas de paneles solares podría desviar el cauce natural del río Broly Wash, multiplicando el riesgo de inundaciones repentinas sobre las propiedades colindantes durante la temporada de monzones.
Aunque la compañía matriz prevé registrar formalmente la solicitud del permiso de uso condicional ante el Departamento de Servicios de Planificación y Desarrollo del condado a principios del próximo año, el proyecto deberá sortear un complejo proceso de audiencias públicas antes de llegar a la votación definitiva de la Junta de Supervisores.
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