Tanto Rusia como Ucrania han hecho caso omiso del mensaje que publicó el presidente estadounidense, Donald Trump, el lunes, en el que anunciaba que ambos países iban a pactar el cese de los ataques a infraestructuras energéticas. Ambos bandos han continuado con sus ofensivas este martes.
En el caso de Kiev, ha golpeado durante la noche la refinería de Sizran, en la región de Samara en el suroeste, perteneciente a la petrolera rusa Rosneft, con una capacidad de procesamiento de hasta 8,5 millones de toneladas anuales, y que ha sido atacado en cinco ocasiones en lo que va de año. Además, los canales de Telegram han informado sobre ataques contra la planta aeronáutica Beriev, especializada en la reparación de aviones de guerra rusos.
Por su parte, Moscú ha lanzado 200 drones contra la capital ucraniana, y ha atacado dos gasolineras e infraestructuras energéticas y portuarias, lo que ha provocado dos heridos graves, según ha informado el alcalde, Vitali Klichkó. Este año, Rusia ha dañado 16 gasolineras en Kiev, según funcionarios de la ciudad. Además, el Ministerio de Defensa ruso ha informado de que las fuerzas del Kremlin han alcanzado un ferry y un petrolero en los puertos ucranianos de Chornomorsk e Izmail, en el mar Negro. Según Rusia, ambas embarcaciones estaban siendo utilizadas para abastecer al ejército ucraniano.
“Rusia continúa atacando nuestro sector energético, la logística habitual y las infraestructuras críticas. Y nuestras respuestas son contundentes“, ha asegurado el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, a través de Telegram. En la víspera, el mandatario contestó al comunicado de Trump y declaró que Ucrania estaba dispuesta a detener los ataques de este tipo, pero que necesitaba pruebas creíbles de que el Kremlin también los frenase.
En su anuncio, el líder de la Casa Blanca argumentaba que el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, que se prolonga desde hace más de cuatro años, representa el principal factor de la escasez internacional de combustible y al aumento de los precios del diésel. De esta forma, el republicano exculpaba al la guerra que mantiene con Irán desde marzo y que ha provocado el bloqueo del estrecho de Ormuz, vía clave para el comercio de crudo.
Desde que inició la invasión a gran escala, Rusia ha atacado de forma persistente este tipo de infraestructuras con misiles y drones. En el último año, Kiev ha intensificado sus golpes de largo alcance contra las refinerías rusas.
Edificios de almacenamiento, también alcanzados
Las autoridades ucranianas también han informado de otra ofensiva rusa dirigida hacia una infraestructura de almacenamiento en la región sureña de Odesa. Estos ataques han hecho desaparecer de los estantes productos de uso diario como refrescos, artículos de higiene íntima femenina y sal.
Precisamente, Zelenski había asegurado que Rusia debía dejar de golpear no solo infraestructuras energéticas, sino también lo que él denomina como “infraestructuras críticas” y rutas de suministro alimentario.
Rusia aplaude a Trump pero rechaza la iniciativa
Dimitri Peskov, secretario de prensa del Kremlin, ha asegurado que “vieron la publicación de Trump y lo consideraron una muy buena idea” y que “Washington siempre está del lado de las soluciones pacíficas”. Sin embargo, a pesar de alabar esta medida de Estados Unidos, al igual que Kiev, la confirmación oficial rusa nunca llegó, y por la noche comenzaron los ataques por ambos lados.
Además, el portavoz ha negado la tesis de Trump sobre la relación entre el alza de los precios del petróleo y la guerra en Ucrania. “La garantía de la seguridad del trabajo de las refinerías no soluciona los problemas mundiales. El principal es la entrada de esos productos en el mercado mundial”, ha añadido, instando al levantamiento de las sanciones occidentales contra las exportaciones rusas. “Entonces, Rusia podrá llenar el mundo de producto petrolíferos y los precios bajarán”, ha concluido. El Kremlin defiende que el bloqueo del estrecho de Ormuz es el auténtico causante de los problemas en el mercado energético.
El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, ha asegurado que su país está dispuesto a alcanzar “compromisos razonables” en Ucrania y ha adelantado una reunión en Nueva York con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, en el marco de las reuniones de la Asamblea General de la ONU.





