El Departamento de Recursos Hídricos de Arizona (ADWR) ha dictaminado formalmente que la ciudad de Tucson cuenta con un suministro de agua garantizado para los próximos 100 años . Esta resolución estatal ratifica la viabilidad a largo plazo del municipio y concede luz verde para mantener el desarrollo urbano y la construcción de viviendas proyectados para las próximas décadas.
De acuerdo con el documento oficial, la empresa pública Tucson Water ha demostrado que dispone de la infraestructura de almacenamiento, tratamiento y distribución necesaria para satisfacer una demanda anual estimada en 130,794.81 acres-pie de agua . La medida gubernamental cubre tanto a los usuarios del entorno urbano inmediato como a los residentes de la zona suburbana de Corona de Tucson.
Conservación y recarga de acuíferos
La sólida posición de Tucson contrasta con las restricciones impuestas en áreas del Valle de Phoenix, donde el crecimiento residencial se ha visto limitado por la falta de agua subterránea. El éxito del modelo de Tucson se atribuye a una estrategia de sustentabilidad implementada desde hace décadas:
- Menor consumo per cápita: El consumo promedio residencial en Tucson es de 74 galones diarios por persona, una cifra significativamente menor en comparación con los 94 galones de Phoenix y la media estatal de 146 galones.
- El Proyecto de Arizona Central (CAP): En lugar de agotar los mantos freáticos, la ciudad canaliza el agua de la cuenca del río Colorado a través del acueducto del CAP para reinyectarla directamente en los acuíferos subterráneos, usándolos como depósitos naturales de reserva .
- Cultura del ahorro: Programas locales impulsan activamente el uso de jardinería xerófila (sin césped tradicional), la captación de agua de lluvia y el aprovechamiento de sistemas de aguas grises.
Incertidumbre por los recortes del río Colorado
Pese al optimismo del dictamen estatal, expertos externos advierten que el panorama contempla desafíos complejos a mediano plazo. La Oficina de Reclamación de los Estados Unidos busca reducir el uso general del río Colorado debido a la sequía crónica, lo que podría traducirse en recortes de hasta un 77% en los suministros del CAP para Arizona.
Ante este escenario, exfuncionarios y analistas del Kyl Center for Water Policy de la Universidad Estatal de Arizona aclararon que la ley faculta al estado a revisar y revocar la designación de “suministro garantizado” si las mermas federales resultan ser demasiado severas . Sin embargo, el equipo legal de Tucson se mostró confiado en mantener la certificación debido a que una porción considerable de sus reservas actuales de agua subterránea no está vinculada a las asignaciones del río Colorado.





